Injertan tumores en ratones para acertar con la quimio
Posted by DewRoc | Posted in Health Care | Posted on 30-08-2011-05-2008
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Es el procedimiento habitual en la mayorÃa de enfermos de tipos de cáncer muy agresivos, como el de páncreas: tras el infausto diagnóstico, el equipo médico se pone manos a la obra para intentar salvar lo que parece insalvable y prueba en los pacientes distintas combinaciones de quimioterapia, con sus consecuentes efectos secundarios. En ocasiones, la terapia funciona y el tumordesaparece o deja de crecer. Normalmente, cuando se trata de casos graves, no lo hace y los facultativos vuelven a probar otra combinación, hasta que el enfermo, o su familia, escuchan la frase que nadie quiere oÃr: “No hay nada más que podamos hacer”.
Pero ¿qué pasarÃa si, en lugar de probar las distintas quimioterapias en un paciente ya debilitado por la enfermedad y tratamientos anteriores, estas se probaran sólo en el tumor? La práctica, que suena a ciencia ficción, se ha realizado ya en hospitales de EEUU y España. En su último número, la revista Molecular Cancer Therapeutics publica una revisión de 14 casos del Hospital Universitario John Hopkins (EEUU) y del Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC, un centro privado de Madrid) con resultados positivos: un paciente lleva más de cuatro años libre de la enfermedad y otros 11 han logrado aumentar su vida más de seis meses de media, una cifra elevada para según qué tipo de tumores agresivos.
Para estudiar el efecto de las distintas quimios en el tumor sin necesidad de paciente, la biotecnológica estadounidense Champions Oncology desarrolló una idea, a la que ha bautizado como Champions Tumorgraft. Consiste en implantar una muestra del tumor del enfermo obtenida tras su extirpación quirúrgica o en una biopsia posterior en varios ratones inmunodeprimidos y esperar a que crezca. Una vez extendido, se prueban los distintos tratamientos en los animales enfermados con el tumor. A partir de ahÃ, se ve qué terapia es más eficaz y se le pasan los datos al oncólogo, que decide qué quimioterapia aplicar al enfermo.
Según se puede leer en el estudio, cuyo autor principal es el director del CIOCC e investigador del CNIO Manuel Hidalgo, se probaron en total 63 fármacos anticancerosos, con diferentes dosis y combinaciones. Hubo dos enfermos que no se pudieron beneficiar del esfuerzo, uno de cáncer de páncreas contra el que se probaron cuatro tratamientos y otro de un cáncer de la glándula salivar para el que se testaron 13 terapias distintas. En los otros 12, sin embargo, hubo respuesta, aunque de distinto grado.
Los autores destacan tres casos con una extraordinaria evolución. El primero de ellos mereció, incluso, su publicación individual en un número anterior de la revista, en diciembre de 2010. Se trata de un varón de 63 años que lleva más de cinco años vivo sin necesidad de tratamiento, tras demostrarse en un ratón injertado con su cáncer de páncreas que un viejo antitumoral, la mitomicina, era el tratamiento ideal para el tumor. Hidalgo comenta a este diario que este caso ayudó, además, a identificar una mutación “muy poco frecuente” que implicaba la respuesta a ese tratamiento. “Son modelos muy buenos para identificar biomarcadores”, subraya.
